Mi Rosa

Sustituí la rosa de mentira por la que me diste.

“Se ve más hermosa que la plástica…” te dije.

“Por que es real” me contestaste.

Miré tus ojos, me sonreíste.

Ya no le tengo tanto miedo a morir. Gracias.

N.M.

 

12661802_226653377670463_1396236824714930337_n

Anuncios

Café en las mañanas

Piérdete en mi significado. Besa mis sílabas. Revuélcate con mis letras. Haz mi nombre tuyo.

Dime que me amas. Que me necesitas. Que sin mi no piensas, sin mi no respiras.

Regálame los besos que anhelan de mis sílabas.

Y luego besaré tu nombre esta noche en mis sueños para ver si despiertas con el mio en tu boca.

N.S.

Hablando con ella

Ayer viajé por el tiempo. Me encontré con mi infancia. Seguía curiosa, justo como la había dejado. Me preguntó por mis padres; “aun siguen conmigo” le dije. Me preguntó por los miedos; “ellos también” le contesté.

Me pregunta si aun de “grande” nos seguiríamos desvelando a las 2:30 a.m. y con seguridad le dije que ya dormíamos toda la noche. Nos reímos.

La cosa se pone seria.

Le conté que ya no hablaba con Laura, se había enojado conmigo por que le dije que no existía. Le conté sobre lo sola que se sentiría sin estarlo. Le advertí que sufriría mucho en el 2014, que las cosas son como parecen. Comencé a hablarle de la vida y mi reciente interés en decifrar qué la hace respirar y ser lo que sea que sea.

Le dije que aun miraba a las estrellas pero ya no querían dirigirme la palabra…

Noté su mirada difusa… así que me callé por un momento. Me miró con ojos llorosos y entre sollozos me preguntó si era verdad que Dios estaba muerto…

“Dios no está muerto” le dije,”simplemente nunca vivió…”

La abracé. Ambas comenzamos a llorar. Me levanté bruscamente. Miré el reloj. Eran las 2:30 a.m.

-Natalia Morales